Barranquilla le apostó a una Semana Santa más consciente con el medioambiente. Durante el Domingo de Ramos, la ciudad vivió una jornada sostenible en la que se promovieron prácticas responsables y se entregaron 12.000 plántulas y semillas de árboles nativos a los ciudadanos.
La iniciativa, liderada por la Alcaldía Distrital, llegó a diferentes iglesias y espacios religiosos con un mensaje claro: mantener las tradiciones sin afectar los ecosistemas. A través de actividades pedagógicas, se incentivó el uso de alternativas como la palma de areca, en reemplazo de la palma de cera, una especie en riesgo.
Desde tempranas horas, equipos de Barranquilla Verde recorrieron las cinco localidades, sensibilizando a los asistentes sobre la importancia de proteger la biodiversidad y adoptar hábitos sostenibles.
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Como parte de la estrategia, también se entregaron semillas para que las familias puedan sembrar en sus hogares y aportar a la huella verde de la ciudad, fortaleciendo así una cultura ambiental desde lo cotidiano.
De manera paralela, y en articulación con la Policía Ambiental, se realizaron operativos de control que dejaron como resultado la incautación de 2.650 cogollos de palma de cera, en un esfuerzo por frenar su comercialización y uso durante esta temporada.
El director de Barranquilla Verde, Joaquín Buitrago Romero, destacó la respuesta de la ciudadanía:
“Estamos llevando un mensaje de conciencia ambiental a cada rincón de la ciudad. La idea es que los barranquilleros adopten alternativas sostenibles y comprendan que proteger el medioambiente también hace parte de nuestras tradiciones”, señaló.
Desde la Administración Distrital reiteraron que estas acciones buscan generar transformaciones a largo plazo, donde la fe y el respeto por la naturaleza puedan ir de la mano.
Barranquilla sigue avanzando hacia una ciudad más sostenible, demostrando que celebrar también implica cuidar el entorno.













