Javier Lastra, experto en temas energéticos y con una amplia experiencia en el sector afirmó que la renuncia de Nelson Vásquez, el cuarto interventor de la empresa Air-e genera una gran incertidumbre y se pierde la continuidad de los procesos afectando de manera directa la recuperación de la compañía y la confianza en la intervención como tal.
“Considero que aquí aplica la expresión de que no hay quinto malo” cuando en una intervención ya vamos para el quinto agente. Con renuncias y cambios tan frecuentes, lo que se pierde es la confianza en la intervención misma.
Afirmó que más allá de si se trató de una renuncia o de una salida formal —que oficialmente fue presentada como una renuncia aceptada por la Superintendencia de Servicios Públicos—, el punto de fondo es otro. “Esta situación hace parte de la crisis estructural del sector eléctrico en el Caribe colombiano, hoy uno de los problemas más relevantes del sistema eléctrico nacional”, indicó el experto.
El también autor del libro Se Hizo la Luz, sostuvo que esa crisis no se resuelve cambiando personas en la gerencia o en la interventoría de Air-e.
Para Lastra, la crisis se origina en fallas profundas del mercado: bajo recaudo, altas pérdidas de energía asociadas a redes obsoletas, pero también a irregularidades en el consumo, lo cual, advierte golpea la estabilidad financiera de la empresa y limita cualquier esfuerzo operativo.
Señaló que es por esta razón que el enfoque debe ser estructural. Afirmó que es necesario definir, de una vez por todas, fuentes claras de recursos —con participación de los actores de la cadena y del propio Gobierno— para invertir en la modernización de la infraestructura eléctrica: redes más robustas, medición centralizada e inteligente y un control real de las pérdidas. “Estas son condiciones indispensables para mejorar el recaudo y garantizar la sostenibilidad de la compañía”, expresó Lastra.
Recordó, además, que esta situación no es nueva en la región Caribe, “por aquí han pasado operadores internacionales como Fenosa, Houston Industry, Gas Natural, Energía de Pereira y también el propio Estado, a través de distintas intervenciones, y ninguno ha logrado resolver el problema porque todos se han estrellado contra la misma realidad estructural”, sostuvo.
Hizo un llamado para que primero, exista estabilidad en la dirección de la intervención; y segundo, y más importante, que el Gobierno, el Congreso y los reguladores prioricen soluciones de fondo.
“Ya basta de improvisaciones y de seguir postergando decisiones difíciles. Lo que está en juego no es solo una empresa, sino el desarrollo económico del Caribe colombiano y el bienestar de millones de usuarios”, puntualizó.










