Luego que se diera a conocer la renuncia del cuarto agente interventor de la empresa Air-e, Nelson Velásquez, el coordinador de la Liga de Usuarios de Servicios Públicos de la región Caribe, Norman Alarcón aseguró que la situación de la compaña, que viene deteriorándose, refleja el fracaso de la intervención que adelanta el Gobierno nacional.
Indicó que tras casi un año y medio de intervención, las deudas de la empresa no solo no se han reducido, sino que se han incrementado, tanto con las generadoras de energía como con proveedores y otros acreedores.
“Hoy estamos hablando de alrededor de dos billones de pesos en deudas acumuladas después de la intervención. A esto se suma que el Gobierno no ha inyectado recursos a Air-e a través del Fondo Empresarial, como es su deber legal y como ocurrió en intervenciones anteriores”, afirmó Alarcón.
El dirigente cuestionó además la propuesta de trasladar parte de la crisis financiera de la empresa a los usuarios y al propio sector generador. “Ahora se pretende cargar esta crisis a los usuarios de todo el país con una sobretasa cercana a ocho pesos por kilovatio hora y, al mismo tiempo, a las generadoras de energía, que son precisamente acreedoras de Air-e. Es insólito que las mismas empresas a las que se les deben billones de pesos terminen pagando por la crisis de la compañía”, sostuvo.
Alarcón advirtió que este escenario aumenta la incertidumbre sobre el suministro eléctrico en la Costa Caribe y podría tener repercusiones a nivel nacional. “Existe el riesgo de un efecto dominó que termine afectando al Sistema Interconectado Nacional”, señaló.
Finalmente, afirmó que el problema de fondo es la falta de voluntad política para resolver la crisis estructural del servicio en la región. “El actual Gobierno no ha mostrado una intención real de solucionar esta situación y, por el contrario, está dejando que se agrave para trasladarle el problema al próximo Gobierno”, concluyó.










